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Subida del Mariquelo a la Torre de la Catedral en Salamanca: Una tradición centenaria que desafía las alturas

Descubre una de las tradiciones más sorprendentes de Salamanca: cada 31 de octubre, El Mariquelo asciende a la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva para recordar el terremoto de Lisboa de 1755. Conoce su historia, los horarios de 2026 y todo lo que necesitas saber para disfrutar de esta celebración única. Salamanca es una ciudad de grandes monumentos, calles llenas de historia y tradiciones que han conseguido sobrevivir al paso de los siglos. Pero hay una celebración especialmente sorprendente que cada otoño consigue que cientos de personas levanten la mirada hacia el cielo. Se trata de la Subida del Mariquelo a la Torre de la Catedral de Salamanca, una costumbre que mezcla historia, música popular, devoción y un espectáculo que difícilmente se puede encontrar en otro lugar.

Cada 31 de octubre, coincidiendo con la víspera de Todos los Santos, un hombre vestido con el traje tradicional charro asciende a la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva de Salamanca. Desde lo alto, interpreta melodías con su gaita y tamboril, hace sonar las campanas y transmite un mensaje de paz y solidaridad ante los salmantinos y visitantes que se congregan para contemplarlo. Detrás de esta llamativa tradición se esconde una historia que comenzó hace más de 270 años, cuando uno de los terremotos más devastadores de la historia europea sacudió Portugal y dejó también su huella en Salamanca.

En 2026, la Subida del Mariquelo a la Torre de la Catedral en Salamanca se celebrará el sábado 31 de octubre, una ocasión perfecta para organizar una escapada de fin de semana y descubrir una de las manifestaciones más auténticas del folclore castellano y leonés.

¿Cuándo es la Subida del Mariquelo a la Torre de la Catedral en Salamanca?

La próxima edición está prevista para el sábado 31 de octubre de 2026. Será una celebración especialmente significativa, ya que se espera que Ángel Rufino de Haro protagonice su cuadragésima ascensión en la etapa contemporánea de esta tradición, después de completar su subida número 39 en 2025.

La jornada comienza tradicionalmente a primera hora de la mañana, con un recorrido por el centro histórico de Salamanca, hasta llegar a la Catedral Nueva, donde tiene lugar el momento más esperado.

El programa publicado por Paradores sitúa el inicio de los actos en el Puente Romano, con un recorrido a caballo por las calles del centro histórico, y la subida a la Catedral alrededor de las 11:30 horas. El itinerario concreto y los detalles de esta edición están sujetos a la confirmación definitiva de la organización.

El origen de la tradición: el terremoto de Lisboa de 1755

Para comprender la Subida del Mariquelo hay que viajar hasta el 1 de noviembre de 1755, fecha en la que un terremoto de enorme magnitud sacudió el océano Atlántico, frente a las costas portuguesas.

El seísmo, conocido como el terremoto de Lisboa de 1755, devastó buena parte de la capital portuguesa y provocó un tsunami que afectó a numerosas poblaciones costeras. Sus efectos se sintieron también en amplias zonas de España, donde causó importantes daños materiales.

Salamanca tampoco escapó a sus consecuencias. El movimiento sísmico sacudió edificios, iglesias y monumentos, entre ellos la Catedral Nueva, que había sido consagrada apenas 22 años antes, en 1733.

Según la tradición popular, numerosos salmantinos buscaron refugio en la Catedral durante el terremoto. Aunque el templo consiguió mantenerse en pie y no se registraron víctimas mortales en la ciudad, su estructura sufrió desperfectos importantes.

Uno de los elementos más afectados fue la Torre de las Campanas, que quedó dañada y presentó problemas de estabilidad. La situación llegó a ser tan preocupante que se planteó incluso su demolición.

Finalmente, se optó por una ingeniosa solución arquitectónica: reforzar la torre mediante grandes cadenas metálicas y un revestimiento exterior de piedra que ayudara a garantizar su estabilidad. Esta intervención, propuesta por el ingeniero Baltasar Dreveton, permitió conservar la torre, cuya singular silueta forma parte hoy del perfil monumental de Salamanca.

Una subida para dar gracias y vigilar la torre

La ausencia de víctimas mortales en Salamanca se interpretó en aquella época como un motivo de agradecimiento religioso. Por ello, el Cabildo Catedralicio estableció la costumbre de que una persona ascendiera cada año hasta la torre para hacer sonar las campanas y recordar aquel acontecimiento.

Pero la subida tenía también una finalidad práctica: comprobar el estado de la torre y vigilar que los daños y su inclinación no empeoraran.

La familia encargada de realizar esta labor era conocida como los Mariquelos. Sus integrantes vivían vinculados al edificio catedralicio y desempeñaban funciones relacionadas con el toque de campanas.

Generación tras generación, la familia mantuvo esta costumbre hasta la década de 1970, cuando Fabián Mesonero Plaza realizó una de las últimas ascensiones familiares y la tradición quedó interrumpida.

Años después, un músico salmantino decidió rescatarla del olvido.

¿Quién es El Mariquelo? La historia de Ángel Rufino de Haro

El Mariquelo actual es Ángel Rufino de Haro, un músico y folclorista salmantino que ha dedicado buena parte de su vida a mantener vivas las tradiciones populares de su tierra.

En 1985 decidió recuperar la histórica ascensión a la Catedral, incorporando elementos que hoy son inseparables de la celebración: el traje tradicional charro, la gaita y el tamboril.

Desde entonces se ha convertido en uno de los personajes más reconocibles del folclore de Salamanca.

Además de protagonizar esta singular subida, Ángel Rufino de Haro es profesor de gaita y tamboril y ha difundido la música tradicional salmantina en numerosos países, entre ellos Estados Unidos, México, Brasil, Francia y Egipto.

Su trabajo ha contribuido a que una costumbre que estuvo a punto de desaparecer se mantenga como una celebración conocida por salmantinos de diferentes generaciones.

Su figura representa también el valor de la transmisión cultural: una tradición que comenzó como una obligación familiar ha encontrado una nueva vida gracias a la música, el compromiso personal y la participación ciudadana.

Cómo es la Subida del Mariquelo: los momentos más emocionantes

La Subida del Mariquelo a la Torre de la Catedral Salamanca no consiste únicamente en alcanzar la parte alta de la Catedral. Es una jornada que transforma el centro histórico de Salamanca en un escenario donde la historia y el folclore cobran protagonismo.

Un recorrido por las calles de Salamanca

La celebración suele comenzar alrededor de las 9:30 de la mañana en las proximidades del Puente Romano, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

Ataviado con la indumentaria tradicional charra y acompañado en ocasiones por músicos y grupos folclóricos, El Mariquelo recorre diferentes calles del casco antiguo. La presencia del caballo es también uno de los elementos característicos de anteriores celebraciones.

El sonido de la música tradicional, la vestimenta popular y el ambiente festivo convierten este recorrido en una excelente oportunidad para conocer de cerca algunas de las costumbres de Salamanca.

El ascenso a la Torre de las Campanas

Hacia las 11:30 horas llega el momento más esperado: El Mariquelo comienza su subida a la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva.

La torre alcanza aproximadamente los 100 metros de altura y es uno de los elementos arquitectónicos más reconocibles del conjunto catedralicio.

En el pasado, algunas ascensiones llegaban hasta los elementos exteriores más elevados del campanario, convirtiendo la subida en un auténtico desafío de altura. Actualmente, el recorrido se encuentra limitado por motivos de seguridad, pero conserva buena parte de su espectacularidad.

Uno de los instantes más fotografiados llega cuando El Mariquelo aparece en la esfera del gran reloj de la torre y saluda al público que espera desde abajo.

La campana María de la O y la música charra

La ascensión continúa hasta las inmediaciones de la gran campana conocida como María de la O, donde tiene lugar uno de los momentos más simbólicos de la jornada.

Desde esa posición privilegiada, El Mariquelo interpreta una charrada con su gaita y tamboril, dos instrumentos profundamente vinculados a la cultura musical tradicional salmantina.

El sonido de las campanas se mezcla con las melodías populares y los aplausos de quienes siguen la celebración desde las plazas cercanas.

Un mensaje de paz y solidaridad desde lo alto

Más allá del valor histórico y del espectáculo, la subida tiene actualmente una importante dimensión humana.

Cada año, El Mariquelo aprovecha su presencia en la torre para transmitir mensajes de agradecimiento, paz y apoyo a diferentes causas sociales.

En 2025, por ejemplo, dedicó su trigésima novena ascensión a las personas afectadas por el párkinson y el cáncer, dando visibilidad a quienes conviven con estas enfermedades y a sus familias.

En otras ediciones también se han recordado acontecimientos trágicos, víctimas de catástrofes y diferentes causas solidarias.

La tradicional suelta de una paloma blanca, cuando forma parte del acto, constituye otro de sus símbolos más reconocibles: un gesto que representa la esperanza y el deseo de paz.

Curiosidades de la Subida del Mariquelo que probablemente no conocías

La historia de esta celebración guarda numerosos detalles que la convierten en una tradición realmente singular.

1. La celebración recuerda un terremoto ocurrido en Portugal

Aunque tiene lugar en Salamanca, la subida conmemora un acontecimiento originado a cientos de kilómetros de distancia: el terremoto de Lisboa de 1755. Es una muestra de cómo un mismo suceso histórico puede dejar huellas culturales en distintas ciudades y países.

2. La torre estuvo a punto de desaparecer

Los daños provocados por el terremoto fueron tan importantes que algunos especialistas propusieron derribar la Torre de las Campanas. Su conservación fue posible gracias a una compleja intervención de ingeniería que reforzó la construcción.

3. Antiguamente era una tarea de vigilancia

Los primeros Mariquelos no subían únicamente para tocar las campanas. Entre sus responsabilidades estaba comprobar el estado de la torre y observar si los desperfectos causados por el terremoto habían empeorado.

4. La celebración estuvo interrumpida varios años

Después de que la familia de los Mariquelos abandonara la costumbre en los años setenta, la tradición dejó de celebrarse durante un tiempo. Su recuperación en los ochenta permitió que llegara hasta nuestros días.

5. El reloj es uno de los grandes protagonistas

Uno de los momentos más sorprendentes de la subida ocurre cuando El Mariquelo se asoma por la esfera del reloj de la Catedral, ofreciendo una imagen muy característica que cada año fotografían numerosos espectadores.

6. El traje charro es parte esencial del espectáculo

La indumentaria que luce El Mariquelo no es un simple disfraz. Representa la tradición cultural salmantina y conecta la celebración con las costumbres, la música y la identidad de la provincia.

7. La subida actual es diferente de la original

Por motivos de seguridad, el recorrido no llega necesariamente a los puntos más elevados que se alcanzaban antiguamente. Aun así, el acto mantiene toda su fuerza simbólica y visual.

8. Es una tradición que une a diferentes generaciones

Los salmantinos que contemplaron la subida durante su juventud pueden compartir hoy la experiencia con sus hijos y nietos. Esa continuidad ha convertido la celebración en una parte importante de la memoria colectiva de la ciudad.

Dónde ver la Subida del Mariquelo a la Torre de la Catedral en Salamanca

Uno de los mejores lugares para disfrutar de la celebración es la Plaza de Anaya, situada junto a la Catedral Nueva.

Desde esta zona se puede contemplar la imponente torre y seguir algunos de los momentos más característicos de la ascensión. Además, el entorno monumental convierte la experiencia en algo especialmente atractivo.

Si quieres disfrutar de la jornada, conviene llegar con tiempo, especialmente durante los instantes previos a la subida.

También puedes acercarte al centro histórico a primera hora para presenciar el recorrido tradicional de El Mariquelo y conocer el ambiente que rodea a la celebración.

Aunque el acto principal se contempla gratuitamente desde la calle, las visitas turísticas al interior de las catedrales y sus torres cuentan con horarios, entradas y recorridos específicos.

Qué ver en Salamanca después de la Subida del Mariquelo

La celebración es también una excelente excusa para descubrir Salamanca, una ciudad cuyo casco histórico fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1988.

Si visitas la ciudad durante el fin de semana del 31 de octubre, puedes aprovechar para conocer algunos de sus monumentos más famosos, disfrutar de su gastronomía y pasear por uno de los conjuntos históricos más espectaculares de España.

La Plaza Mayor

Considerada una de las grandes joyas del barroco español, la Plaza Mayor es el corazón de Salamanca. Sus soportales, terrazas y fachadas de piedra dorada la convierten en un lugar imprescindible. Al anochecer, su iluminación ofrece una de las imágenes más bonitas de la ciudad.

La Universidad de Salamanca

Fundada en 1218, es una de las universidades más antiguas de Europa. Su fachada plateresca es famosa por sus extraordinarios detalles decorativos y por la pequeña rana escondida que visitantes y estudiantes intentan encontrar.

La Casa de las Conchas

Este singular palacio destaca por las más de 300 conchas que decoran su fachada. Su combinación de elementos góticos, renacentistas y mudéjares lo convierte en uno de los edificios más fotografiados de Salamanca.

El Huerto de Calixto y Melibea

Un pequeño jardín lleno de encanto, situado junto a la antigua muralla. Su nombre recuerda a los protagonistas de La Celestina, la célebre obra de Fernando de Rojas. Es un rincón ideal para pasear y contemplar la ciudad desde otra perspectiva.

El Puente Romano

Uno de los grandes símbolos de la ciudad. Cruza el río Tormes y ofrece una magnífica perspectiva de las catedrales, especialmente al atardecer, cuando la piedra adquiere sus característicos tonos dorados.

¿Se puede subir a las torres de la Catedral de Salamanca?

Sí. Aunque la subida que protagoniza El Mariquelo es una celebración tradicional específica, Salamanca ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer sus torres a través de Ieronimus, un recorrido turístico que permite descubrir el conjunto catedralicio desde una perspectiva diferente.

Durante la visita se pueden explorar espacios interiores, contemplar elementos arquitectónicos del edificio y disfrutar de magníficas vistas de los tejados y monumentos de Salamanca.

El recorrido permite apreciar de cerca la extraordinaria construcción de las catedrales y comprender mejor su historia.

Según la información oficial de Ieronimus, durante octubre el horario habitual es de 10:00 a 20:00 horas, con último acceso a las 19:00 horas. La entrada general publicada es de 6 euros, aunque los horarios y accesos pueden modificarse en fechas especiales como la celebración del Mariquelo.

Qué comer en Salamanca: sabores tradicionales para completar la escapada

Además de su patrimonio y sus tradiciones, Salamanca es un destino ideal para disfrutar de la gastronomía castellana.

Uno de los productos más característicos es el hornazo salmantino, una masa horneada rellena habitualmente de lomo, chorizo, jamón y otros productos de la matanza. Es perfecto para compartir o disfrutar durante una jornada de turismo.

También merece la pena probar las patatas meneás, elaboradas con patata, pimentón y acompañadas habitualmente de torreznos, o la chanfaina, un plato tradicional a base de arroz y productos cárnicos.

Para quienes prefieren descubrir la ciudad a través de sus bares, las calles próximas a la Plaza Mayor y el centro histórico ofrecen numerosas opciones para degustar tapas y especialidades de la cocina salmantina.

Y si buscas un recuerdo gastronómico de la visita, los embutidos ibéricos de Guijuelo y los quesos de la provincia son algunas de las especialidades más representativas de la zona.

La Subida del Mariquelo es un acontecimiento que reúne cada año a salmantinos y visitantes. Para aprovechar al máximo la experiencia, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones.

Llega con antelación. Si quieres presenciar el ascenso desde la Plaza de Anaya, lo recomendable es acudir al menos media hora antes del horario previsto. Los mejores puntos para contemplar la torre pueden concentrar bastante público.

Consulta el programa actualizado. Aunque la fecha y los horarios habituales están publicados, los detalles de la celebración pueden cambiar por cuestiones de organización, seguridad o meteorología.

Lleva ropa de abrigo. A finales de octubre, Salamanca puede registrar temperaturas frescas, especialmente durante la mañana. Una chaqueta y calzado cómodo son recomendables.

Prepara la cámara. Las apariciones de El Mariquelo en el reloj y junto a la campana María de la O son algunos de los momentos más fotografiados. Si quieres captar detalles de la parte alta de la torre, un teléfono con buen zoom o una cámara con teleobjetivo pueden ser de gran ayuda.

Aprovecha para recorrer la ciudad caminando. Buena parte de los principales monumentos de Salamanca se concentran en el casco histórico, por lo que resulta sencillo combinar la celebración con una ruta turística por sus calles y plazas.

Cómo llegar a Salamanca en autobús y tren

Salamanca es un destino accesible en transporte público desde diferentes puntos de España, lo que facilita organizar una escapada sin necesidad de utilizar el coche.

La ciudad dispone de una estación de autobuses y de una estación ferroviaria, con conexiones que permiten desplazarse desde otras ciudades, directamente o mediante enlaces.

Si estás pensando en asistir a la Subida del Mariquelo, puedes planificar el viaje con antelación y comparar las alternativas de transporte disponibles según tu ciudad de origen.

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Una buena idea es llegar el viernes 30 de octubre para disfrutar del ambiente nocturno de la ciudad y dedicar la mañana del sábado a la celebración. Después, puedes aprovechar el resto del fin de semana para visitar sus monumentos, descubrir su gastronomía y recorrer tranquilamente el centro histórico.

La Subida del Mariquelo, una forma diferente de vivir el 31 de octubre

Mientras muchas ciudades celebran Halloween con disfraces, fiestas de terror y espectáculos temáticos, Salamanca ofrece una alternativa muy especial: una tradición que hunde sus raíces en un acontecimiento histórico de hace más de dos siglos y medio. La Subida del Mariquelo demuestra que las costumbres populares pueden seguir despertando emoción y curiosidad generación tras generación. Es una celebración que recuerda el pasado, reivindica la cultura charra y convierte por unas horas la Torre de las Campanas de la Catedral en el centro de todas las miradas.

El sábado 31 de octubre de 2026, Salamanca volverá a mirar hacia lo alto de su Catedral para celebrar una de sus tradiciones más queridas. Una oportunidad perfecta para descubrir la ciudad desde una perspectiva diferente y vivir un acontecimiento donde la historia, el folclore y la emoción se encuentran. ¿Te animas a descubrirlo? Movelia te lleva a Salamanca en autobús y tren. Compara las opciones disponibles, reserva tu viaje y prepárate para disfrutar de una escapada llena de historia, cultura y tradiciones.